El café negro, caliente y aromático, es una bebida imprescindible. Es la bebida más consumida del mundo, rica en antioxidantes y capaz de estimular el sistema nervioso.
Los creadores de esta fabulosa bebida son los árabes, cuyas tierras albergan abundantes cafetos. Además, la mezcla de Arábica siempre ha sido considerada la más preciada del mundo. En el pasado, era considerada una bebida sagrada por los pueblos árabes.
Pero cuando piensas en café, es inevitable pensar en Italia. De hecho, es precisamente aquí donde se desarrolló la "cultura del café". Tomar café es un verdadero ritual, un descanso para recargar energías o incluso un lugar para disfrutar de una charla con amigos.
El plato italiano por excelencia debe saborearse en Nápoles. En esta maravillosa ciudad del sur de Italia, la preparación es sagrada, al igual que el momento de disfrutarla. Con el paso de los años, las técnicas de preparación se han refinado tanto que se ha convertido en la auténtica capital de la cocina italiana.
Pero a decir verdad, la ciudad de Nápoles fue una de las últimas en acoger esta nueva bebida procedente de Oriente. De hecho, la historia cuenta que un comerciante veneciano trajo los primeros granos a la Serenísima República de Venecia. Esto ocurrió a mediados del siglo XVII.
Tras su larga estancia en Egipto, el comerciante tuvo la oportunidad de probar una "bebida negra similar a la achicoria" que la población local utilizaba como medicina. En 1683, abrió el primer café en Venecia. A partir de entonces, esta nueva bebida se extendió por toda Italia.
Mucho más tarde, alrededor de 1700, se creó en Nápoles la primera máquina de café, la cuccumella. Este es, sin duda, un método de preparación antiguo (y quizás anticuado).
La máquina fue posteriormente sustituida por lo que, hasta la fecha, sigue siendo el diseño industrial italiano más famoso del mundo: la cafetera moka. Un auténtico símbolo del Made in Italy, la cafetera moka fue diseñada y creada por Alfonso Bialetti en 1933.
En Italia, existen numerosas empresas que lo venden, tanto en grano como en grano entero, así como molido. La más famosa del mundo es probablemente Lavazza, un auténtico icono de la excelencia italiana en el extranjero.
La empresa produce tanto café como máquinas y accesorios útiles para su preparación.
Otra empresa muy conocida es Kimbo. Conocida principalmente por su café molido, en cada hogar italiano siempre habrá café Kimbo listo para consumir.
Por último, nos gustaría destacar el Kenon, símbolo de la ciudad de Nápoles, con su color y sabor inconfundibles.